Eres mi debilidad. Ese punto débil, esa cosa que no puedo negar, esa cosa que no me deja negociar... Haces que la muralla se derrumbe, que todo lo que nos alejaba se desvanezca, que solamente quedemos tú y yo. Que no exista nada más, que todo caiga como fichas de dominó, que me estremezca, que tiemble, que se me erice el vello de la piel, que todo cobre sentido... Es muy difícil de explicar, los sentimientos son complicados, y cambian continuamente sin que lo queramos, sin que podamos dar una opinión al respecto, son impulsivos, inexplicables, especiales... Son sentimientos.Gracias a ellos tenemos debilidades, tengo debilidades. ¿La primera? tú. Puedo ser todo lo fuerte que quieras, pero es llegar tú, y todas las fuerzas se desvanecen, no queda ni una gota de energía en mi cuerpo, todo te lo llevas, aunque no te des cuenta de ello. ¿Que tengo un mal día? Miro una foto tuya.
¿Que algo me ha salido mal? Pienso en ti. Me alegras, simplemente me alegras. Es una debilidad, un punto débil, eso que sabes que acabaría con tu razón de existir si ya no estuviera, eso. Por muchos significados que busques, sabes que eso no se puede definir, que no hay suficientes palabras ni suficientes sílabas para darle un significado ni si quiera parecido a lo que sientes dentro de ti, es una demostración inútil, es una pena que no haya una forma de transmitir los sentimientos de una persona a otra, eso solucionaría muchas cosas y aclararía otras tantas; finales que no deberían haber acabado así, y muchísimas dudas acabarían resueltas. Sería perfecto, totalmente perfecto. Mientras tanto, me conformo con que tú y yo tenemos claros nuestros sentimientos.
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