Seguidores
lunes, 30 de julio de 2012
Rabia
Rabia. Ese sentimiento que hemos sentido miles de veces y que no podemos controlar. Esa sensación de querer arrasar con todo lo que se nos pone por delante y aún así no tener suficiente. ¿Nunca habeís tenido esa sensación de querer que alguien desaparezca de vuestra vida por completo? ¿Nunca habéis conocido a esa persona tan sumamente estúpida que lo único que hace es incordiar? Pues así es como me siento exactamente. En serio, me dan ganas de dar dos guantazos a algunas personas que no hacen más que incordiar y molestar. Tenéis una vida bien bonita y propia, dejad de meteros en la de los demás, que cada uno es bastante consciente de lo que planea hacer con ella, así que dejad de decir tonterías y de inventaros cosas, porque no tenéis ni puñetera idea, ¿vale? vale. No hay cosa que me saque más de quicio que las personas así, tan estúpidas y cerradas de mente que tienen que meterse con otras personas para estar contentos consigo mismos y creer que son útiles a la sociedad. Pues os voy a decir una cosa que puede que os sorprenda: No lo sois, sois la cosa más patética que he visto nunca, y lo único que demostráis es lo bajo que podéis llegar a caer por un poco de atención, así que sinceramente, la gente así me dáis mucha pena. Pero mucha.
lunes, 25 de junio de 2012
Verano
Verano, esa época del año que tanto nos gusta, donde puedes hacer lo que quieras cuando quieras. No tienes que estar preocupado de si va a llover, a granizar o de si va a hacer mucho frío. Todos los días se presentan con un sol radiante que te ilumina la cara y te invita a pasar el mejor día de tu vida. ¿Tu mayor preocupación? Echarte crema cuando vas a la playa. ¿Tu mayor deseo? Hace lo que llevas esperando todo el año. No hay más, simplemente es así, la mejor temporada, cuando por fin puedes descansar de todo el largo y cansado año que has estado estudiando y trabajando sin parar, es tu descanso, el que te mereces. Es la época más querida por todos, lo único que tienes que hacer es salir, divertirte, viajar, explorar, soñar y por supuesto, vivir. Ves a la playa, a la piscina, a la montaña, coje un avión y ves a donde quieras, eres libre, puedes hacer lo que quieras. Conoce otras culturas, fotografía todo lo que puedas, sonríe a más no poder, consigue tus metas, llénate de alegría cuando consigas tus objetivos, así tendrás verdaderas historias que contar, y serán dignas de seer escuchadas. Nunca lo olvides; vive el verano, porque cuando termine, lo echarás de menos.
lunes, 18 de junio de 2012
Libros
Libros, esos objetos con hojas y tapas que tanto nos alegran con las miles de palabras que hay escritos en ellas. Son esas piezas que no pueden faltar en tu vida, que te ayudan a continuar, a alejarte del mundo, a adorar a personajes ficticios, a creer en historias que merecen la pena, a ayudar a creer en lo imposible, en que no todo está perdido y aún hay un rayo de luz al final del túnel... Son aquellos que no te dejarán de lado, que siempre estarán para ti, dispuestos a hacerte soñar y entretenerte con la historia impresa en sus páginas, de principio a fin, desde la primera palabra hasta la última. Nunca te decepcionarán, estarán en tus peores momentos, para sacarte una sonrisa y alejarte del mundo real, y para dejarte con ganas de comprarte otro cuando te acabas uno, o de comprar el siguiente de una saga. Hay gente que no le gusta leer, pero he de decir que la lectura es mi hobby favorito, siento pasión por leer, sin duda, es lo que más me gusta, me aleja del mundo para meterme en otro completamente distinto, uno que sí merece la pena, y del que no te cansas nunca, que te hace soñar he imaginarte a los personajes, como es su día a día, como se desenvuelven en la historia, como van afrontando los hechos que ocurren en ésta, y como terminan. Sin duda, es lo mejor, lo que más adoro. Siempre busco un momento para leer, aunque sea un simple capítulo, con eso me vale, aunque siempre me quedo con ganas de más, porque no hay cosa que más me guste que quedarme sentada o tumbada un día entero y sumergirme entre las páginas de un buen libro, y sentirme un personaje más, como si estuviera allí mismo, formando parte de la escena, imaginándome cada uno de los detalles de ésta... Sin duda, lo primero que me llevaría de mi casa serían mis libros, antes que el ordenador, los cogería todos y huiría con ellos, mientras los tenga, yo soy feliz. ¿No os encanta pasar todo un día de verano, relajados leyendo un libro que merezca la pena? A mí es una de las cosas que más me gustan, me siento genial, porque, quien tiene un libro, tiene un amigo.
lunes, 28 de mayo de 2012
Que le den al mundo
Que le den a la sociedad, que le den a las apariencias, que le den a los prejuicios, que le den a las pesadillas, que le den a los sueños rotos, que le den al mundo.
No merece la pena aguantar más tonterías, y más cosas que no merecen la pena ni ser escuchadas, total, ¿para qué? lo único que consigues es desperdiciar tu tiempo, cosa que por lástima, nunca se recupera. Por eso, ¿para qué vas a escuchar más estupideces? que les den a todos, tu tienes las riendas de tu propia vida, eres la persona que lo va a decidir todo, la que va a decidir lo que harás dentro de cinco minutos y lo que harás dentro de cinco años. No hay nadie más, y nunca hay que hacer caso a las malas lenguas, total, lo único que van a hacer es marear y enredar tus pensamientos, y eso ya lo hacemos nosotros solos, ¿no? ¿para qué vamos a dejar que los idiotas lo compliquen más? Bah, que les den, si no tienen nada que hacer y se dedican a meterse en la vida de los demás, ya han demostrado como son en realidad, bueno, lo que no son, porque lo único que demuestran es que no tienen vida propia, y tienen que succionar la de los demás para poder estar felices y contentos consigo mismos, pero, ¿a qué precio? Llega un momento en el que toda persona tiene un límite, y si ya estamos todos hartos de los malditos prejuicios y de esta asquerosa sociedad, y de que nos critiquen por la camiseta que llevemos puesta, ¿para qué vamos a seguir aguantando? Que le den al mundo, que yo ya paso de tonterías.
domingo, 15 de abril de 2012
Donde hubo fuego quedan cenizas...
Fue un bonito pasado a tu lado, muchas risas, muchas lágrimas, muchas aventuras, muchas historias... Pero todo tiene su fin. Bueno, mejor dicho, tú le pusiste fin. Al principio todo era perfecto; cuando nos conocimos no es que fuéramos "íntimos" precisamente, pero con el tiempo, éramos inseparables, éramos tú y yo, yo y tú, y nada más. Luego fuimos cogiéndonos cada vez más cariño y más confianza, llegamos a ser como hermanos, sólo con una mirada ya sabíamos lo que el otro pensaba, compartimos risas que sólo nosotros entendíamos, sonrisas que lo decían todo, e historias como para hacer un libro de mil páginas. Todo era genial, tengo que decir que esos años juntos fueron de los mejores de mi vida, porque estaba contigo, juntos, como siempre. Pero luego algo cambió... Tú. De repente todo fue distinto, ya no te comportabas como antes, y entre nosotros empezó a crecer una barrera que cada vez se hacía más fuerte. Dejamos de compartir tantas alegrías y tantas historias, cada vez hablábamos menos, e incluso dejábamos de contarnos las cosas, e incluso empezaste a mentirme. Al principio no me lo tomé muy a pecho, porque al fin y al cabo eran pequeñas mentiras, cosas que todo el mundo hace, pero luego se convirtió en mucho más que eso. Cambiaste de pies a cabeza demasiado rápido, empezaste a ir con otro tipo de gente y a hacerte demasido superficial. Al principio aguanté, resistí e intenté arreglar las cosas entre nosotros, pero la barrera cada vez era más fuerte... Llegó un momento en que lo dí por imposible, y quise hablar contigo de ello, pero de repente, justo ese día, te empezaste a comportar conmigo de una forma diferente, como antes. En ese momento pensé que quizá pudiésemos recuperar aquellos tiempos... Me equivocaba. Poco tiempo te duró la simpatía conmigo, menos del que yo quería, y ahí sí que ya no hubo marcha atrás, todo perdido. La barrera es demasiado fuerte para que se desvanezca, y has cambiado demasiado, más de lo que yo quisiera. Tú tienes tu vida, yo la mía. Sé que ahora no te van especialmente "bien" las cosas, por no decir fatal, a diferencia de mí, que por ahora no me puedo quejar, pero, aunque parezca cruel, es lo que te has buscado. Sé que parecerá tonto, estúpido, llamadlo como queráis, pero cada vez que hablo contigo, aunque sea la más insignificante conversación, tengo la sensación de que donde hubo fuego, aún quedan cenizas...
miércoles, 11 de abril de 2012
La pieza que sobra
¿Nunca habéis tenido esa sensación de que sobráis? ¿de que no pertenecéis a ningún sitio? ¿de que os quedáis fuera del círculo? ¿de que no téneis nada que ver? Yo sí. A veces tengo la sensación de que no pertenezco a ninguna parte, de que sobro, de que están conmigo por "hacerme un favor" o algo así. Y odio esa sensación, porque me han demostrado muchas veces que no es así, que me quieren de verdad, que significo algo para ellos, pero esque no puedo evitarlo, y no es una sensación agradable, la verdad. Sentir que no vales nada, que la gente no te aprecia, que no significas para algunas personas lo que ellas significan para ti... Es de la peores sensaciones que hay, por no decir la peor. Hay veces en las que pienso: "Si desapareciera, si me pasara algo, ¿quién se preocuparía por mí? ¿Quién derramaría lágrimas? ¿Quién removería cielo y tierra por encontrarme? " Y siempre pienso la misma respuesta: "Nadie, nadie se preocuparía." Por desgracia, siempre es así. ¿Sabéis lo que es sentirse como una mierda? ¿Que no vales nada? ¿Que la gente se aprovecha de ti? Dolor, dolor y más dolor. Soledad, tristeza y más lágrimas. No sé, odio esa sensación, de que todo se viene abajo, de que no valgo nada y no le importo a nadie, como si fuera invisible, como un fantasma y la gente pudiera atravesarme fácilmente, ser transparente... A veces me ha gustado esa sensación, de tranquilidad al fin y al cabo, de no tener que preocuparme, pero... Al final la odias. Saber que no le importas a nadie, que les da igual tu opinión y todo lo que digas de que no vales nada... Te dan ganas de desaparecer, de derramar lágrimas hasta que te duela la cabeza y ya no te quede más agua en el cuerpo. Es triste sí, pero así me siento.
miércoles, 4 de abril de 2012
El tiempo lo cura todo
Segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años... Dicen que todo se cura con el tiempo, que poco a poco la herida va cicatrizando hasta que se recupera completamente, pero, ¿de cuánto tiempo estamos hablando? Porque no se puede acelerar el paso de las cosas, cada una pasa porque tiene que pasar a su debido tiempo, sin prisas. Eso es lo malo, que el tiempo, cuando estamos pendiente de él, pasa muy despacio, como la aguja de los segundos de un reloj, parece que casi ni se mueve, aunque en realidad sí que lo haga, muy lentamente, sin apenas movimiento, pero sí que lo hace. Cuando nos hacen daño, se pasa muy mal, sientes una angustia por dentro y un sentimiento de traición que no te lo quita nadie, te arden los ojos y las lágrimas luchan cada vez con más fuerza por salir, hasta que finalmente ganan la batalla. Crees que ya nada tiene sentido, que han acabado con todo lo que te importa, que ya nada más merece la pena, que todo acabado y que todo lo que tenía sentido para ti se ha desvanecido sin dejar rastro. Y entonces piensas: "¿Qué hago ahora? Ya no me queda nada..." Pues aunque no lo parezca, sí que queda algo; el tiempo. Sí, parecerá raro, pero es el único antídoto a lo que nos pasa, el efecto va poco a poco, pero llega, y entonces te darás cuenta de que hay más cosas en la vida, de que no todo es sencillo, sí, pero que podemos con todo lo que nos echen encima y más, que somos fuertes, más de lo que imaginamos y de que no hemos nacido para acabar llorando en un rincón lamentándonos de nuestras desgracias, que el tiempo nos ayudará a superarlas, que es lo mejor para afrontarlas y salir adelante, porque el tiempo lo cura todo.
jueves, 29 de marzo de 2012
A veces duele
Promesas rotas, traiciones, mentiras... Todo esto y mucho más es lo que nos hace sentir ese dolor dentro de nosotros que nos mata poco a poco, nos hace estremecer de pies a cabeza e incluso provoca más de una lágrima. A veces sufrimos inecesariamente, no nos arriesgamos cuando vemos grandes oportunidades, nos escondemos con miedo a lo que pueda pasar, y luego nos arrepentimos de lo felices que hubiéramos sido de haber aprovechado esa oportunidad que nos dió el destino y no estaríamos siento ese dolor y esa angustia en nuestro interior que no nos deja dormir por las noches y nos produce pesadillas de las que nos despertamos jadeando y con la pulsación acelerada. Nos preguntamos: ¿y si hubiera podido sustitutir el dolor por felicidad? ¿y si me hubiera podido ahorrar todas esas lágrimas? ¿y si puediera contar como fue la experiencia en lugar de arrepentirme porque no me atreví a probarla? Sería bonito, ¿verdad? pues aún estamos a tiempo de cambiar las cosas, de no ocultarnos bajo la máscara del miedo y salir adelante, sí, nos tropezaremos, caeremos, nos equivocaremos, pero volveremos a levantarnos y a mirar hacia delante, sin miedo a lo que pueda pasar, sin miedo a los errores y al dolor. Porque la vida está hecha para cometer errores y aprender de ellos. Sí, puede que el dolor y el miedo pueda contigo más de una vez, pero hay que intentar que sean las menos veces posibles, aunque nos cueste un mundo, y sintamos como se nos eriza el vello de la piel. Hay que asumir que por muy preparados que estemos para las oportunidades que nos presenta la vida, a veces nos duelen los errores.
martes, 20 de marzo de 2012
Eres mi debilidad
Eres mi debilidad. Ese punto débil, esa cosa que no puedo negar, esa cosa que no me deja negociar... Haces que la muralla se derrumbe, que todo lo que nos alejaba se desvanezca, que solamente quedemos tú y yo. Que no exista nada más, que todo caiga como fichas de dominó, que me estremezca, que tiemble, que se me erice el vello de la piel, que todo cobre sentido... Es muy difícil de explicar, los sentimientos son complicados, y cambian continuamente sin que lo queramos, sin que podamos dar una opinión al respecto, son impulsivos, inexplicables, especiales... Son sentimientos.Gracias a ellos tenemos debilidades, tengo debilidades. ¿La primera? tú. Puedo ser todo lo fuerte que quieras, pero es llegar tú, y todas las fuerzas se desvanecen, no queda ni una gota de energía en mi cuerpo, todo te lo llevas, aunque no te des cuenta de ello. ¿Que tengo un mal día? Miro una foto tuya.
¿Que algo me ha salido mal? Pienso en ti. Me alegras, simplemente me alegras. Es una debilidad, un punto débil, eso que sabes que acabaría con tu razón de existir si ya no estuviera, eso. Por muchos significados que busques, sabes que eso no se puede definir, que no hay suficientes palabras ni suficientes sílabas para darle un significado ni si quiera parecido a lo que sientes dentro de ti, es una demostración inútil, es una pena que no haya una forma de transmitir los sentimientos de una persona a otra, eso solucionaría muchas cosas y aclararía otras tantas; finales que no deberían haber acabado así, y muchísimas dudas acabarían resueltas. Sería perfecto, totalmente perfecto. Mientras tanto, me conformo con que tú y yo tenemos claros nuestros sentimientos.
lunes, 19 de marzo de 2012
No quiero dejar de soñar
No quiero dejar de soñar, es lo único que me alegra, lo único en lo que puedo elegir el final de las cosas, lo único en lo que hay un final feliz. Tampoco quiero cambiar, soy feliz como soy, con mis defectos y con mis virtudes, sin más, así de simple. Si te gusto vale, si no, no mires, es así de sencillo, sin más tonterías. No te guardaré rencor, porque puede que tú a mí tampoco me gustes y te mande a la mierda sin rodeos. No quiero que estés siempre pendiente de mí, yo no lo estaré de ti, aunque eso no quiere decir que no me importes, simplemente que cada uno tiene un camino a seguir, y que alcanzará su meta cuando llegue el momento. Así que aprovecha, sueña, ríe, siente, llora, quiere... Porque no vas a poder hacerlo todos los días, ojalá, pero por desgracia las cosas no son así de fáciles, hay que luchar, ser fuerte y llevarte por delante todo lo que te moleste. Porque hay que arriesgar, perder algunas veces y ganar otras. Y aunque a veces cueste un mundo, ser feliz. Recuerda que siempre habrán personas que se encarguen de que esa felicidad llegue antes de lo esperado, de dibujarte una sonrisa de oreja a oreja y de que en un día nublando aparezcan rayos de sol. Nunca lo olvides. Son las cosas que te sacarán adelante.
viernes, 2 de marzo de 2012
Amor y odio
Amor, odio... Dos sentimientos muy diferentes, dos polos opuestos, blanco y negro, claro y oscuro, día y noche... Apenas tienen nada en común; que son dos sentimientos... Y que te los puede llegar a provocar una misma persona. Todo lo bueno y todo lo malo, angustia y alegría, risas y llantos... Todo. Es irónico lo opuestos que son y lo presentes que están en nuestro día a día, como las personas tienen esos dos sentimientos a la vez, y ni si quiera ellos mismos se aclaran. Todo son líos, mezcla de sentimientos que no sabemos a quién corresponden y puede que nos equivoquemos, ya que ni nuestro corazón ni nuestra mente lo tienen claro. Por muy juntos que estén estos sentimientos, siempre serán diferentes, no tendrán nada que ver el uno con el otro, como a sido desde el principio de los tiempos, y siempre será así. Si lo piensas, es mejor así, son cosas diferentes, totalmente opuestas, que nos dan a elegir sobre como nos sentimos, y lo podemos expresar con palabras, pero... ¿cómo se demuestra? porque que yo sepa no hay ninguna forma de demostrar que los sentimientos existen, no se pueden tocar, no se pueden ver, no se pueden oler, pero sí se pueden sentir, y de qué manera, el amor es un sentimiento muy fuerte, de los más fuertes que hay, y todo te parece maravilloso, pero, ¿qué hay del odio? se podría decir que es un sentimiento "feo" por llamarlo de alguna manera, a nadie le gusta hablar de él, pero todos lo tenemos presente en nuestras vidas, y algunos hasta a diario. Odio hacia esa persona que te hizo tanto daño, que perjudicó a alguien importante para tí... No puedes evitarlo, ese sentimiento está ahí, y no lo podrás eliminar fácilmente, es como con el amor, a veces no es correspondido, otras veces es inesperado, otras puro... Pero siempre es único, y sabes que por muy mal que acabe, no lo podrás olvidar nunca, porque te hizo entregar lo mejor que hay en ti, y eso no se olvida fácilmente. Al fin y al cabo, son dos sentimientos, amor y odio, totalmente opuestos, pero están más presentes y más unidos de lo que puedas imaginar.
Las apariencias engañan
Es una frase muy típica, pero es una verdad como un templo. Crees que conoces a una persona como la palma de tu mano, que os lo habéis contado todo y de repente ¡PUM! todo a la mierda, porque te das cuenta, de que esa persona no es como creías que era, que todo fue una mentira para sacar provecho, que nada fue verdad... Cuando ves a una persona por primera vez, te puede dar "buena espina" y luego resultar ser lo peor que has conocido. O al revés, pensar que una persona no merece la pena y luego ser lo mejor que te ha podido pasar en la vida. Todo tiene que ver con las apariencias, y con lo que piense cada uno, o simplemente, esa persona cambia, a mejor o a peor, pero cambia, y no lo puedes evitar, ¿qué es lo que te queda? NADA. No te queda nada, sólo el recuerdo de lo que fue la mejor época de tu vida, si esque llegó a haber una época. Puedes conocer a una persona, y sólo por como va vestida, o su forma de actuar ya nos ponemos a juzgarla, sólo por las apariencias. Puedes conocer a una persona, y sólo por su físico juzgarla. Por desgracia, esta es la sociedad de hoy en día, sólo nos fiamos de las apariencias, que es lo que menos importa, lo que de verdad cuenta es como es esa persona, como se comporta y lo que te hace sentir. ¿Qué más da si una persona es fea o guapa? ¿Influye eso en la relación? ¿Te va a caer mejor o peor por como sea su físico? Sinceramente, lo veo la mayor tontería del mundo, y una prueba más de lo superficial que es el ser humano. Gracias a todo esto, vienen los problemas y complejos. Consiguen que las personas cambien por completo, consiguen que se retoquen con operaciones, que se mueran de hambre por no comer para conseguir ese 90-60-90. Y ahora yo pregunto, ¿de verdad merece la pena todo esto? ¿Cambiarte por completo para gustar a la sociedad? Sienceramente, a mí me da pena, que le den a la sociedad. No importan las apariencias, lo que cuenta es lo de dentro.
domingo, 26 de febrero de 2012
Mariposas en la tripa
Tú, el causante de mis sonrisas, de mis alegrías, de mis tristezas, de mis lágrimas, de que me levante cada mañana, de que todo me parezca perfecto, de que me tiemblen las piernas y el corazón me vaya a mil. Tú, sí tú. El causante de las mariposas de mi tripa. Haces que todo sea perfecto, sólo con tu prensencia, con que pases cerca ya me alegras el día, haces que me tiemble la voz y que me fallen las piernas, y ya no hablemos de las miradas. Haces que me pierda en esos ojos tan perfectos, al igual que tu sonrisa, que todo tenga un nuevo sentido, un motivo más, que todo sea positivo y que no hayan malos momentos. Ocupas el 100% de mis pensamientos, y eres el dueño de todas mis sonrisas involuntarias. El más simple roce hace que tiemble, que ya sonría durante 24 horas seguidas y que todo sea perfecto. Tú, sí tú. No hay suficientes adjetivos para describirte, y además, se quedarían cortos. Haces que no pueda ni hablar cuando estás cerca, no me salen las palabras y siento que en cualquier momento me caeré al suelo del nerviosismo que me produces. Hasta el más simple de tus movimientos es lo más grande, no te puedes hacer ni una ligera idea de lo que transmites en mí, eres todo lo que siempre había deseado, mi tesoro más preciado, y algo que nunca dejaré escapar. Eres como la octava maravilla del mundo, qué digo, eres mi mundo. Siempre me despierto feliz porque sé que nuestras miradas se cruzarán de nuevo, que notaré ese cosquilleo en la tripa cuando te veo, y me pondré nerviosa sólo con decir tu nombre. Eres ese regalo de reyes que tardó en llegar, pero más vale tarde que nunca ¿no? Sabes que lo eres todo para mí y mucho más, y bueno, que te quiero, muchísimo, eso ya lo sabes.
jueves, 23 de febrero de 2012
Esa persona
Esa persona que te hace sentir especial, que te comprende a la perfección y que entiende el significado de hasta el más simple de tus silencios. Esa persona. No hace falta que le digas nada, pues conoce todos tus movimientos y lo que pretendes decir antes de hablar. La que mata por tí sin dudarlo ni un segundo y sabe guardar todos y cada uno de tus secretos. Con sólo una mirada ya sabe lo que piensas y tú lo que ella piensa. Todos esos momentos juntas, todas esas lágrimas derramadas de alegría, esas risas, esas historias, ese dolor de costillas que te producen las risas en un momento gracioso. Todo. Todo lo que has compartido con esa persona, esos detalles que le hacen especial y perfecto para tí. Sabes que le podrás contar cualquien cosa, que puedes confiarle todos tus secretos y que se los llevará a la tumba. Que es capaz de pasar por encima de quién sea por protegerte todas las veces que hagan falta y no se arrepiente de nada de lo que ha hecho por tí. Siempre hay diferencias, pero dicen que las relaciones que discuten son las que más duran, ¿no? pues ya está. No hay que hacer caso a las malas lenguas, las que sólo saben meter "mierda" para que esa amistad tan especial se rompa. ¿El motivo? eso me gustaría saber. Pero hay que hacer caso omiso de las habladurías y hacer lo que uno cree correcto, y si tienes la suficiente confianza en esa persona, sabrás de lo que es capaz de hacer y de lo que no. Cuando recuerdas todos esos momentos juntas, hablando de la más simple tontería, y te sale esa sonrisa involuntaria... Sabes que esa amistad vale muchísimo, y que harías lo que fuera por mantenerla así, para que todo lo que habéis conseguido hasta ese momento no se derrumbe... Pero si es amistad de verdad, te puedo asegurar que tiene una buena base y que va a durar muchísimo tiempo.
martes, 21 de febrero de 2012
Promesas rotas
"Te lo prometo" Una frase muy escuchada, ¿verdad? seguro que la has dicho más de una vez, pero... ¿cuántas veces la has cumplido? Seguro que no son tantas. Os quejáis de que le gente no cumple su palabra, o que no se ha sacrificado tanto como dijo que haría, pero... ¿cuántas veces la has cumplido tú? No sabéis lo que duelen las promesas rotas, lo que duele enterarte de que esa persona que significaba tanto para tí no sienta lo mismo, de que sólo fuiste un juguete, su capricho pasajero... Pero que para tí significó mucho más. Todo se reduce a lo que sientes en ese momento, esa angustia, ese nerviosismo, esa traición... No hay palabras para describirlo. El mayor problema de todo esto es la confianza, a parte de que toda la que pusiste en esa persona se desmorona en un sólo segundo, te cuesta mucho volver a confiar en alguien, aunque esa persona sea maravillosa. Volver a pasar tiempo con alguien, dedicarle muchísimos segundos de tu vida, pasarlo realmente bien, pero estar siempre con ese miedo de que te suceda algo parecido. Te juran y te perjuran que son diferentes, pero, ¿acaso puedes creer alguna de sus palabras? ¿Y si mienten? ¿Y si es todavía peor? Estas y otras muchas dudas son las que lo estropean todo, la que nos hacen detenernos y pararnos a pensar en si de verdad merecen la pena y en si te volverán a hacer daño. Llega un momento en el que el corazón ya no da para más, y te dice : BASTA. Una vez dicho esto, ya no hay vuelta a atrás, todo ha terminado, y puede que hayas desperdiciado una buena oportunidad... ¿o te has salvado de otro infierno de mentiras? Todas estas dudas son a raíz de las promesas rotas.
lunes, 20 de febrero de 2012
Distancia
Oh, tú querida amiga, te haces llamar distancia... ¿no? Pero yo sé que significas mucho más que una palabra, más que nueve letras y más que tres sílabas. Significas mucho más que todo eso. Siempre estás en mente de muchas personas, de demasiadas incluso, eres muy famosa, pero no te quiere nadie. Eres el obstáculo de muchas relaciones, desde amorosas hasta de amistad, y siempre estás jodiendo y en boca de todos. Pero la verdad esque no es para tanto, sólo eres un puñado de kilómetros, nada que no pueda solucionar con un billete de avión. Sé que jodes muchas cosas, a mí la primera. Gracias a tí sufrí muchísimo, siempre la recuerdo y como no, a tí también. ¿No te cansas? siempre jodiendo momentos, momentos inolvidables y perfectos, o simplemente, no dejas que esos momentos ocurran nunca. Muchísimas personas no pueden verse gracias a tí, o lo hacen a través de una triste pantalla de ordenador. ¿Estarás contenta, no? porque hay algunos que ni siquiera tienen eso. Gracias a tí se enfuman y ¡pum! desaparecen del mapa, muchas veces para siempre, sin dejar el menor rastro de supervivencia... Pero no creas que eres invencible, sólo eres una palabra y sí, mucho kilómetros, cientos, miles, millones... pero hay cosas que pueden con todo eso y más, y aún les sobra fuerzas para pisotearte, como por ejemplo LA AMISTAD, EL AMOR, LA ESPERANZA. Puedes luchar todo lo que quieras contra estas tres simples cosas, y nunca las ganarás, además, como he dicho antes, siempre puedo coger un billete de avión y mandarte a la mierda.
Navaja de Occam
¿Por qué es todo tan complicado? Hay soluciones simples, pero siempre tenemos la manía de retorcer y de retorcer las cosas. ¿La razón? desconocida. Se podría decir que es una pequeña manía nuestra, lo que nos hace... ¿especiales? no creo que sea esa la palabra exacta. Demostramos que es mucho más fácil complicar las cosas, retorceras hasta que no tengan sentido y freírnos la cabeza hasta hallar con una respuesta que ocultamos en nuestro proceso de complicación. ¿Es eso lo que queréis? porque es lo que se está demostrando, estupideces a montones, quebraderos de cabeza que no llevan a ninguna parte, y perder un tiempo precioso que no se volverá a recuperar. ¿Para qué? para nada. Si os soy sincera, lo veo una de las estupideces más grandes de la humanidad, te ríes por no llorar. Esque, no tiene sentido, mires por donde lo mires es una tontería, sin pies ni cabeza. Dejemos de hacer y de decir chorradas y hacer montañas de granos de arena, y vamos a preocuparnos por cosas de verdad, cosas que sí merecen la pena, cosas por las que no te importa perder esos preciados minutos de vida y fijémonos es las cosas simples de una vez y no hagamos tonterías porque, la solución más simple, suele ser la correcta.
Empezando de cero
Todo tiene un comienzo, ¿no? Pues este es el mío. Tampoco voy a enrollarme mucho, porque no hay mucho que contar. Aunque, la verdad es que creo que ningún comienzo es bueno, siempre se empieza desde abajo, mal, torpemente y con dudas, no sabemos a que nos vamos a enfrentar y nos da miedo mirar al otro lado. Pero, eso es normal... ¿no? ¿O resulta que ahora la rara soy yo? En verdad no me extrañaría, es aburrido ser igual que los demás... Pero no me voy a salir del tema, al menos no en el principio de todo, no sería un buen comienzo, pero, como he dicho antes, no hay ningún comienzo perfecto. No hay nadie perfecto, y por mucha perfección que tenga una persona, no puede tener un buen inicio. Piensas que cumplir tus sueños es cosa fácil y sencilla, que lo conseguirás sin esfuerzo y que será el mejor de los comienzos, pero te equivocas. Por desgracia, no hay ningún comienzo perfecto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

.jpg)








.jpg)